Nostalgia, ron y la dulce sonrisa de Sarah

El Cubano de Brooklyn nace una fría noche de enero cenando en el Speedy Romeo de Classon Av. ,  un garito singular, con mucha personalidad.  Un lugar donde alcanzas a tomar cosas tan diferentes como un costillar asado en un horno de carbón abierto, una pizza cuadrada de Dios sabe qué o una romana aderezada con vinagreta de limón y parmesano recién rallado. Y todo, absolutamente todo, sabe bueno.

Ahora preparamos los viajes a golpe de Google y skype, pero Jorge, mi amigo, mi hermano, el auténtico Cubano de Brooklyn,  insistía… “cuando llegues, lo primero de todo, vamos a Speedy Romeo“. Fué una noche de reencuentros, con nuestros orígenes familiares y con nuestra pasión… la cocina. Y con Cuba, siempre Cuba. Sus padres le llevaron desde ese país a los Estados Unidos siendo un crío. Mi bisabuelo, al que llegué a conocer, asaba carnes en La Habana.

Siempre culparé a la nostalgia y al dulce sabor a ron de la sonrisa de Sarah. Embriagados por la emoción del reencuentro, juramos… “cocinaremos en un camión comida de verdad… el auténtico sandwich cubano. ¡Conio!”

¡zenquiu!

Martí Garcia Huesca
Director Gerente Menú & Menú

 Pd. La dulce Sarah… Quieres saber más. Recuerda, la curiosidad mató al gato. Ahora bien, si estás dispuesto a lo que sea… deberás esperar a nuestro próximo proyecto o escaparte al 376 Classon Ave, Brooklyn, donde Speedy Romeo.

foto blog

 

 

 

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